
El punto de partida
La parcela estaba en ladera, con el suelo compactado por la obra de la casa y sin ningún tipo de riego. La propiedad quería un jardín que se viera bien todo el año y que no dependiera de estar encima de él.
Lo que hicimos
Aterrazamos la ladera con muros de piedra seca, montamos riego por goteo sectorizado y plantamos casi por completo con especies locales. La zona de estar se giró para mirar al mar y no al camino.

